Que triste es despedirse de un amigo, y es que 12 años juntos pueden parecer poco, pero para ella son toda una vida... la conocí chiquitita, y se adaptó perfectamente a mi familia, respondió hacia nuestra bizarra forma de querer, al genio y gritos de mi mamá, se adaptó al cambio de hogar, a salir cada vez menos conforme ibamos creciendo y teníamos otros intereses y responsabilidades. Si, se escapaba a veces para correr por ahí y tuvo muchos pequeñines a los
que les conseguimos un hogar donde los apreciaran.
Renata la quiere mucho... y todos nosotros también.... pero ya los años le pesan...
y últimamente ha estado muy enferma... no me gusta verla sufriendo, temblando... tiene miedo... y a mi me dá mucha tristeza verla tan mal... no come desde hace algunas semanas, y lo poco que come eventualmente no lo retiene, la hemos llevado a diferentes veterinarios y todos nos dicen que es algo, parásitos, gastritis, senilidad... todos nos han dado medicamentos ... pero no ha mostrado ningún avance...
Es tan difícil tener que lidiar con la inminente desaparición de alguien en tu vida... no me imagino mi casa sin que Grecia esté echada en el suelo, o batallar con ella mientras la baño, solo recordar como Renata se emociona de nada más escucharla bajar las escaleras... Como me gustaría que no fueran así las cosas...
Aún tenemos esperanza en que eventualmente este tratamiento funcione... pero también hay que ser concientes... siempre supimos que Grecia no iba a ser eterna... La vamos a extrañar mucho... fue el perro ideal para nosotros... y espero que ella haya sido feliz aquí... tal vez no estamos listos para dejarla ir en este momento... pero sabemos que no podemos dejarla sufrir mucho... no se lo merece. Grecia es parte de la familia y siempre lo será...